Mañana, el Señor de los Afligidos, será trasladado para su restauración

Día de San Rafael, nuestro Custodio

   Hoy 24 de octubre, celebramos la onomástica de San Rafael. Una de nuestras figuras más emblemáticas. El que nos custodia y nos cuida. Figura que intermedió entre Dios y Tobías, para realizar el milagro de El Pez, para devolver la vista a Tobit. Con motivo de este día, mostramos un breve texto que se puede deducir la importancia de nuestro Arcángel Rafael en nuestro historia, El Libro de Tobías:


      << Tobías padre había quedado ciego. Era un hombre justo y muy caritativo. Tobías había sido muy rico, pero después se empobreció, llegando a vivir en la miseria. Viajando en cierta ocasión por la Media, prestó a un paisano suyo, llamado Gabelo, diez talentos de plata, cantidad bastante elevada. Una mañana llamó Tobías a su hijo, llamado también Tobías, como su padre, y le dio el encargo de que fuera a Ragés a cobrar los diez talentos que le debía Gabelo. Cuando el joven Tobías salía de la humilde casa de sus padres, se encontró con un joven que iba también a Ragés y que conocía muy bien a Gabelo. Este joven era el arcángel San Rafael, pero de momento no se dio a conocer. 

     En el camino llegaron a la orilla del río Tigris. Tobías, se fue a lavar los pies, pero un pez que nadaba por aquellas aguas saltó, asustando a Tobías, pero su acompañante le mandó agarrarlo y sacarlo fuera. Por consejo de su amigo, guardó el corazón, la hiel y el hígado del pez. 

      Al llegar a Ragés, el ángel le dijo: "Aquí hay un hombre llamado Raguel, de tu tribu, el cual tiene una hija llamada Sara, la cual debes tomarla por esposa. Pídesela a su padre". Tobías fue recibido por Raguel con nuestra de gran cariño. Pidió por esposa a su hija Sara, pero el padre se resistía, pues había tenido maridos y habían muerto en la noche de bodas. El ángel apoyó las pretensiones de Tobías. Sara fue entregada a Tobías como esposa. El padre le dijo: "Como, bebe y alégrate; a ti te toca recibir a mi hija. Que Dios misericordioso os colme de felicidades". Mientras tanto, el ángel Rafael partió a casa de Gabelo y cobró los diez talentos de plata. 

      Cumplidos catorce días de la boda, el joven matrimonio decidió partir camino de la casa paterna. Los padres de Sara dieron a los jóvenes esposos hacienda, ganados y dinero. El padre les bendijo, diciéndoles: "Que el Dios del Cielo os dé feliz viaje, hijos míos". Luego los besó. La madre de Sara dijo a Tobías. "Hijo mío, que el Señor del Cielo te dé una vida feliz y a mi ver los hijos de mi hija, para que me alegre la presencia del Señor". Entre tanto, Ana, madre de Tobías, estaba sentada, mirando al camino para ver si divisaba a su hijo. Cuando creyó verle dijo a su marido: "Viene nuestro hijo y con él sus compañeros. El ángel Rafael dijo al joven Tobías: " Tu padre recobrará la vista". Después de abrazar con gran cariño a sus padres, el hijo derramó la hiel sobre los ojos de su padre y al instante recobró la vista. Tobías todo emocionado bendijo al Señor.

     Cuando Tobías quiso dar al guía la mitad de los bienes, el ángel les dijo: "Bendecid a Dios y glorificadle. Habéis hecho el bien y nada malo os pasará. Por eso me envió Dios a curarte a ti. Yo soy Rafael, uno de los siete santos ángeles que presentamos las oraciones de los justos". Ellos quedaron turbados y llenos de temor, y cayeron de hinojos y dieron gracias al Cielo. En aquel instante el ángel desapareció.>>

    Aprovechar este día para felicitar a todos nuestros hermanos con nombre Rafael, familiares y amigos en el día de su onomástica.