- Sábado de Pasión
Y dábamos comienzo a una Semana Santa muy especial, la de nuestro 50 Aniversario Refundacional. Sería el primero Sábado de Pasión que se otorgaban medallas de 50 años, nada más que tres. Iba a ser una jornada cargada de muchas emociones.
Como siempre, a las dos de la tarde comenzaron a llegar los primeros asistentes, entre hermanos, esposas e invitados. Porque como es tradicional, este sábado disfrutábamos de un almuerzo con nuestras mujeres.
Tras departir unos instantes en la parte baja del salón, subimos a un salón repleto. Verónica Migueles, esposa de nuestro hermano Guillermo Delgado, fue la encargada de la bendición de la mesa y de la lectura de la Biblia. Tras el ceremonial "Cantemos Tu Gloria", nuestro presidente dio una bienvenida muy especial a todos los asistentes a este gran almuerzo de hermandad.
El ambiente comenzaba a subir de temperatura con diferentes cánticos, cuarteleras y vivas, que no dejaron de derrarmarse en toda la jornada. Isabel María Porras, esposa de nuestro hermano Jorge Guerra, fue la encargada de presentar la hucha solidaria que, cada vez que El Pez se sienta en mesa, pasa por todos los asistentes. Al poco, Juan Fernando García, nuestro presidente, entregó las patas de los aniversarios a nuestros hermanos que disfrutan de la Gloria Eterna. Mari Pariente, esposa de nuestro añorado Manuel Barrios "Lolo", recogió emocionada la suya, y las hermanas de nuestro recordado Rafael Jiménez, recibieron con lágrimas en los ojos la de su querido hermano. Sólo faltó Joaquina, esposa de nuestro hermano Rafael Fresno, que no pudo asistir a la jornada y se le sería entregada de forma privada.
A continuación vinieron regalos personales a hermanos que se le iba a ser entregado, al día siguiente, la medalla de 25 años de pertenencia en la corporación. En esta ocasión, los padres de nuestro hermano Guillermo Delgado le entregaron una bella placa recordatoria de este año y la esposa de Antonio J. Rodríguez, Dámaris Luna, le entregó un bello cuadro alusivo a dicho año. Los dos hermanos, muy emocionados agradecieron tales regalos y dieron buena cuenta del amor que le profesan a la corporación.
Tras un breve espacio de tiempo que sirvió para entonar más coplas y cuarteleras, el hermano Emilio Manuel García, presentó el regalo de nuestras mujeres por estos 50 años de vida. En primer lugar fue un juego de manteles que estábamos disfrutando en ese mismo instante y 6 bellas acuarelas, obra de nuestra amiga Nuria Barrera Bellido, de nuestras figuras y rebateos y que serían colocados en el testero presidencial, junto al Humilde. Fueron elegidas 6 mujeres por diferentes motivos, que fueron representantes de todas las que conforman esta gran familia del Pez. Momento muy emotivo e intenso de la comida, que seguí su curso.
Y llegó el momento culmen del almuerzo, la imposición de las tres primeras medallas de 50 años de la corporación. En primer lugar, fue nuestro hermano Manuel Jiménez el que recibió la medalla de parte de su esposa, Rosalía. Manolo, con su sentida y bonita palabra, nos emocionó a todos y eso hizo que él mismo, como siempre, derrramara lágrimas de alegría. Tras él, nuestro hermano Carlos Mora, al cual le fue entregada la medalla por parte de su esposa, Belén. Carlos, rodeado de sus hermanos, amigos y familia, dio buena cuenta de lo agradecido que está a todos sus hermanos y de los importante que es para él, en su día a día y desde la distancia su corporación. Palabras emotivas que fueron recibidas con un fuerte aplauso. Y por último, nuestro decano, Lorenzo Jurado, al que le fue impuesta la medalla por su esposa, Merce. Símbolo de lealtad, compromiso y amor. Todo ello fue reflejado en sus palabras, emotivas, de agradecimiento y de seguir con las mismas ganas del primer día.
Los tres fueron agasajados con un aplauso eterno que todavía se recuerda. Los tres hicieron entrega a la corporación de un bellísimo Niño Jesús, obra de nuestro amigo e imaginero, Jesús Gálvez Palos. Un bello recuerdo que estará en lugar de privilegio en nuestro cuartel.
Tras estos momentos tan emotivos, teníamos que felicitar a nuestro querido hermano Antonio J. Maíz, que cumplía 50 años, lo mismo que la corporación. Por esa razón, le fue cantado el "cumpleaños feliz" y con un pequeños detalle con una vela, hizo que el día se redondeara de forma sublime.
Por último, los tradicionales recuerdos que se entregan de la jornada, y como siempre, el encargado fue nuestro hermano Jorge Guerra que, con su desparpajo, gracia y buen hacer despidió una primera jornada de Semana Santa litereralmente inolvidable.
Crónica: Mario Quero Delgado
Fotografías: Emilio Manuel García Arroyo, Carlos Arrebola Haro y Lorenzo Jurado Luque Romero
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