"Una declaración de amor a Puente Genil" como cartel de la Semana Santa 2026.

El pasado sábado 24 de enero, se presentó el cartel y la revista de la Semana Santa de Puente Genil 2026.  Cartel obra de nuestra querida Nuria Barrera Bellida, autora de nuestro cuadro presidencia de Jesús Nazareno. 

En dicho cartel, como protagonistas las figuras del Prendimiento de Jesús y el palio de la Reina de los Ángeles, aparece de forma secundaria una escena de varios hermanos de "rebate" donde aparece varios hermanos de El Pez. Como dijo, en agradecimiento a que nuestra corporación fue lo primero que conoció de la Mananta, de la cual está totalmente enamorada. Pero qué mejor que sus palabra textuales expliquen su obra para Puente Genil:

“Estamos ante una obra en la que la composición ha sido muy estudiada así como todos los elementos que aparecen en la misma. Tras meses visionando archivos fotográficos, vídeos y lectura, me decidí por la Hermandad que quería que presidiese el cartel, el palio de Ntra Sra de Los Ángeles, de la Hdad de las Penas, con esa exquisita sacra conversación, y las figuras del Prendimiento, Jesús y Judas. Apareciendo además elementos tan singulares e identificativos como los romanos de la Corporación de los Jetones, apareciendo alguno por ahí en segundo término, y una escena de el rebateo, tan característico, con miembros de Las Parábolas de Jesús, y El Pez, guiño con el que he querido homenajear su 50 Aniversario de la Refundación.

     Es una Semana Santa floreciente cada primavera en la que la herencia de padres a hijos, de abuelos a nietos se palpa y se hace realidad en “la chiquita”. Es por ello que en esta obra quería dejar reflejo de ello, con esas dos niñas, que vestidas iguales simbolizan la familia, y la interacción además de la figuras bíblicas con el público.

       La composición nos sitúa ante una escena de gran fuerza expresiva, donde la noche y el día se encuentran en un mismo espacio pictórico. En la oscuridad, engalanada con el suave resplandor de los cirios y la plata del palio, avanza majestuosa Nuestra Señora de los Ángeles, rodeada por ese halo de delicadeza, recogimiento y amor que inspira cada año a los que la acompañan. Su rostro sereno y maternal irradia la belleza de la fe sencilla, la que nace del corazón del pueblo, esa devoción que en Puente Genil se expresa con arte y sentimiento, y que transcurre a su paso por la Iglesia de Ntra Sra de la Purificación.

       Frente a ella, en contraste con la penumbra, el día se abre paso como símbolo de la vida y la claridad del Evangelio. En esa luz reveladora aparecen Jesús y Judas, representados no como antagonistas, sino como dos hombres frente al misterio de la libertad y el perdón. Es un instante de humanidad y de reflexión: el instante previo a la traición, ese momento donde también habita la posibilidad del arrepentimiento. En torno a ellos, las niñas, ajenas a la carga del destino, portadores de una inocencia que une ambos mundos —el de la pureza y el del error—. Ellas representan el futuro, la mirada limpia con la que debemos redescubrir el mensaje de cada procesión, de cada gesto, de cada imagen que recorre nuestras calles.

       No podía dejar de estar presente Él, Jesús Nazareno, el que puede con todas las cargas apareciendo en esa sombra de la figura de Jesús. Conectando lo humano con lo divino.

El cartel se convierte así en una meditación plástica sobre el contraste y la unidad: la oscuridad y la luz, el pecado y la redención, el arte y la fe. Todo convive en armonía dentro del lienzo, recordándonos que, al igual que la Semana Santa pontanesa, cada elemento encuentra su sentido en conjunto, en el tejido de emociones compartidas que año tras año nos convoca.

       El uso del color y la disposición de las figuras buscan envolver al espectador y hacerle partícipe del misterio. La paleta, rica y variada, refleja la intensidad de la luz andaluza y la atmósfera espiritual de nuestras noches de procesión. Las sombras y los brillos dialogan entre sí como lo hacen el incienso y la música en las calles de Puente Genil. La mirada del espectador viaja de un plano a otro, descubriendo en cada detalle una historia, un símbolo, una emoción.”


Desde aquí felicitar a Nuria por tan bella obra para nuestra Semana Santa. Es una obra que aglutina toda la autenticidad, magia y formas de ser de nuestra Mananta. Como no, agradecerle el acordarse de nosotros en su pintura. Los hermanos de El Pez, estamos muy felices y orgullosos de aparecer en tan bella obra que anuncia la Semana Santa en un año tan importante para nosotros.